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Infancia y Juventud
Arturo Warman nació en la ciudad de México el
9 de septiembre de 1937. Hijo de inmigrantes judíos llegados al país
entre las dos grandes guerras: su madre, Elena Bela Gryj, modista oriunda de
Samocz (hoy Polonia), hija de Chune Gryj, maestro, y Bertha Moses; su padre,
Isaac Warman, sastre, nacido en Lublín (hoy Polonia), hijo de Gil-Nute
Warman y Sara Langman. Se conocieron en Polonia, en reuniones de jóvenes
de izquierda que ocasionaron que ella fuera encarcelada antes de los 17 años
y que él se viera forzado a emigrar a Francia. Isaac obtuvo el diploma
de sastre-cortador en París y se ganó la vida ejerciendo el oficio;
ahorró lo suficiente para que Elena (Gela) lo alcanzara y se casaran
en París a principios de 1927. Pensaban vivir en Francia pero la cárcel
había afectado la salud de Gela y el húmedo invierno parisino
la enfermaba, motivo por el que decidieron viajar a México en el otoño
de 1927, adonde había emigrado años atrás una hermana mayor
de Elena, casada con un primo de Isaac. Don Isaac estableció una sastrería
en la calle de Hidalgo y posteriormente la cambió a la calle de Tacuba,
en el centro de la ciudad de México. Los dos se involucraron en el ambiente
cultural de la pequeña comunidad judía y paulatinamente en la
mexicana, participando en reuniones con escritores, pintores y artistas de la
izquierda, que entonces estaba en plena ebullición. La crisis europea,
al llegar al poder el fascismo en Italia y luego el nazismo en Alemania con
su rampante antisemitismo, hizo que la actividad política de la comunidad
judía en México asumiera un sesgo nuevo, que coincidió
con el ímpetu que dio a la Revolución mexicana el gobierno del
general Lázaro Cárdenas. Se generó así una atmósfera
de gran intensidad intelectual y política. Isaac y Gela obtuvieron la
nacionalidad mexicana en 1932 y con ello elevaron su participación en
la vida política nacional; la Guerra Civil española y el estallido
de la segunda Guerra Mundial la tornó febril y se agudizó aún
más al conocerse los horrores del Holocausto en Europa Oriental. Círculos
de lectura, reuniones de toda índole, asambleas y publicaciones fueron
cosa habitual en casa de la familia Warman. Vivieron hasta 1936 en el centro
de la ciudad, pero al nacer Arturo se cambiaron a la colonia Hipódromo-Condesa.
Nacieron cuatro hijos varones: Natán, Juan, Arturo y José, y en
1944 se sumó Berta, queretana, hija de una hermana mayor de Gela, que
había fallecido. La vida familiar fue alegre y agitada: los parques México
y España fueron sus lugares de juego, que anualmente complementaban en
el jardín Guerrero, la Alameda y la Plaza de Armas de la ciudad de Querétaro,
donde al finalizar el año escolar pasaban las vacaciones conviviendo
con sus tíos y primos.
Fue una niñez feliz, sin muertes, libre de enfermedades
graves, sin agobio económico. Aparte de Querétaro, vacacionaban
en Cuernavaca, Cuautla, Tehuacán y Acapulco. La actividad de don Isaac
hizo florecer la sastrería, la que contaba con Antonio Caso como cliente,
entre otras personalidades. Doña Elena, además de hacer y vender
vestidos, abrió una pequeña joyería en la avenida Insurgentes
y así pudieron reunir un pequeño capital que sostuvo a la familia
y que, poco a poco, se agotó. Arturo recordaba con especial emoción
la experiencia de ayudar a su madre en esa joyería. Una sastrería
en Toluca, una fábrica de cubiertos en el Distrito Federal, el café
"Rienzi" en el parque México, una tienda de modas, fueron negocios
que venían y se iban al sólo recibir la atención sobrante
tras educar a los hijos, cultivar amigos, realizar tareas políticas y
culturales, así como atender los problemas familiares. Pero esas actividades
mercantiles cumplieron su objetivo al permitir sostener el clima de completa
libertad, honradez y honestidad en el examen de las ideas, el cual siempre se
respiró en la familia, gestándose un cariño filial y fraterno,
pleno de humor, que perduró y permeó las variadas actividades
que cada uno de los hijos emprendió. Todos estudiaron, se casaron y fundaron
familias de bien.
Arturo hizo sus estudios primarios en el Colegio Israelita
de México; inició los secundarios en el mismo plantel pero en
1951 los abandonó. Tras una breve inquietud religiosa, se inscribió
en la Escuela Bancaria y Comercial "que aún existe en el Paseo de
la Reforma" para hacer la carrera de funcionario bancario, la cual concluyó
en 1955. El servicio militar lo realizó en la Infantería de Marina
(1956), experiencia que siempre recordó con gusto, al igual que su incursión
en el fútbol americano, resultado del cual fue la rotura de un hueso
de la mano y una afición que perduró a través de los años.
En 1957 reinició sus estudios en la Secundaria Nocturna
núm. 17, "Prof. Félix Zuritia", y al acabarlos, ingresó
en la Preparatoria núm. 4. A partir de 1956 su entusiasmo por la música
popular lo llevó a hacer sus primeras grabaciones y a asistir a cursos
de letras en la Universidad Nacional Autónoma de México. Los dejó
al no encontrarlos eslabonados con la música e inició los cursos
de la Sociedad Folklórica de México, que entonces presidía
Vicente T. Mendoza. Siguió éstos hasta 1960, pero insatisfecho
por su enfoque formalista, en 1961 se matriculó en la Escuela Nacional
de Antropología e Historia.
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